“Aunque se han presentado diferentes definiciones para el término comunicación, nosotros entendemos por comunicación el proceso por el que las personas crean y envían mensajes que son recibidos, interpretados y respondidos por otras personas. El propósito de este proceso, en el cado concreto de los grupos pequeños, es desarrollar significados que sean compartidos por los miembros del grupo, bien entendido que el grado en que se comparten estos significados no es del todo completo” (Sánchez, 2002, p.p. 321).
Cualquier mensaje se compone de cuatro elementos: emisor, receptor, mensaje y codificación. El emisor, que puede ser individual o colectivo, crea el mensaje. Este emisor tiene siempre la intención de comunicar algo. Y dispone de un conjunto de unidades de información, significados, que le permiten componer el mensaje. También posee un conjunto de elementos expresivos, significantes, que constituyen un código que le permiten codificar el mensaje en la perspectiva expresiva, y un código para estructurar la información, que puede ser sintáctico, semántico, visual, etc. Desde luego, el receptor debe conocer también dichos códigos, y según la mayor o menor identificación entre ambos, conocimiento de los códigos, mayor o menor será la correcta interpretación del mensaje.
La comunicación se utiliza con diversos objetivos. Atendiendo a su función podemos clasificarla en:
Informativa: Tiene que ver con la transmisión y recepción de la información. A través de ella se proporciona al individuo todo el caudal de la experiencia social e histórica, así como proporciona la formación de hábitos, habilidades y convicciones. En esta función el emisor influye en el receptor aportando nueva información.
Afectivo - valorativa: El emisor debe otorgarle a su mensaje la carga afectiva que el mismo demande, no todos los mensajes requieren de la misma emotividad, por ello es de suma importancia para la estabilidad emocional de los sujetos y su realización personal. Gracias a esta función, los individuos pueden establecerse una imagen de sí mismo y de los demás.
Reguladora: Tiene que ver con la regulación de la conducta de las personas con respecto a sus semejantes. De la capacidad autorreguladora del individuo depende el éxito o fracaso del acto comunicativo.
Control: La comunicación controla el comportamiento individual.
Motivación: El establecimiento de metas específicas, la retroalimentación sobre el avance hacia el logro de la meta y el reforzamiento de un comportamiento deseado, incita la motivación y necesita definitivamente de la comunicación.
Expresión emocional: Resulta clave para la vida en sociedad la capacidad para transmitir emociones.
Cooperación: La comunicación se constituye como una ayuda importante en la solución de problemas, se le puede denominar facilitador en la toma de decisiones, en la medida que brinda la información requerida y evalúa las alternativas que se puedan presentar.
La mayor parte de las habilidades y destrezas de los seres humanos, dependen básicamente de la comunicación, sea del tipo que sea. Sin la capacidad de comunicarsees prácticamente imposible estructurar un grupo social. Diversos enfoques de la comunicación humana la conciben como un ritual que los seres humanos llevan a cabo desde que nacen. Los teóricos han determinado cinco axiomas de la comunicación, también conocidos como axiomas de Paul Watzlawick:
1. Es imposible no comunicarse.
2. Toda comunicación tiene un aspecto de contenido y uno de relación, tales que el segundo califica al primero y es por ende una metacomunicación.
3. La naturaleza de una relación depende de la puntuación de secuencias de comunicación entre los comunicantes.
4. Los seres humanos se comunican tanto digital como analógicamente. El lenguaje digital cuenta con una sintaxis lógica sumamente compleja y poderosa pero carece de una semántica adecuada en el campo de la relación, mientras que el lenguaje analógico posee la semántica pero no una sintaxis adecuada para la definición inequívoca de la naturaleza de las relaciones.
5. Los intercambios comunicacionales son simétricos o complementarios según estén basados en la igualdad o la diferencia.
Para Trianes, La Morena, y Muñoz (1999), los niveles de competencia comunicativa son:
Habilidades básicas no verbales. Que corresponden a los niveles más elementales de la comunicación y de la interacción comunicativa. Se trata, por lo general, de gestos y ademanes aceptados socialmente.
Competencia en conversaciones. Es un nivel que depende de la capacidad de la persona de despertar interés de otro hacia la conversación. Se relaciona con la empatía y- con la facilidad personal para comunicarse.
Habilidades lingüísticas y de persuasión. Es el nivel de las aptitudes verbales y conocimiento de los códigos y reglas que controlan los diversos tipos de situaciones conversacionales en todos los aspectos: públicos o privados.
El principal objetivo en terapia de pareja que encuentro en mi consulta es “aprender a comunicarnos mejor”. Es importante establecer, aunque no sea fácil, el grado de simetría o asímetría que se da en la pareja, porque no es lo mismo comunicar desde arriba, desde abajo, o de tú a tú.
Escrito por
Mónica Manrique
Psicóloga colegiada especializada en terapia breve estratégica. +15 años ayudando a personas a superar la ansiedad, la depresión y los problemas de autoestima.
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