El insomnio casi nunca es un problema aislado: suele estar conectado con ansiedad, rumiación nocturna o rutinas que, sin darte cuenta, mantienen el problema activo. Muchas de las "soluciones" habituales —forzarte a dormir, mirar el móvil para distraerte, quedarte en la cama dando vueltas— son precisamente las que perpetúan el insomnio.
Trabajamos tanto la parte conductual como los pensamientos que se activan por la noche, para que recuperes un descanso real. Presencial en Chamberí u online.
Puedes leer más sobre esto en el blog: ansiedad por la noche.
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