Una fobia específica se sostiene, casi siempre, por la evitación: cuanto más rodeas la situación temida, más grande se hace el miedo. El trabajo terapéutico no consiste en exponerte de golpe a lo que temes, sino en desmontar, paso a paso y a tu ritmo, el mecanismo que mantiene viva esa fobia. Los resultados con este enfoque suelen ser rápidos y muy visibles. Disponible en consulta en Chamberí y online.
Puedes leer más sobre esto en el blog: fobias específicas: por qué evitar nunca es la solución y ataques de pánico: qué hacer en el momento.
Foto de Vadim Bogulov en Unsplash