Ansiedad
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Pensamientos intrusivos: qué son y por qué no significan lo que crees

Te viene una idea a la cabeza que te da miedo, asco, culpa o vergüenza. No la has buscado, no quieres tenerla, y por eso mismo te preocupa todavía más: ¿por qué se me ocurre esto? ¿qué dice de mí?

Pensamientos intrusivos: qué son y por qué no significan lo que crees

Qué es un pensamiento intrusivo

Es un pensamiento que aparece sin que lo invites, repetido, y que va en contra de tus valores o de lo que sientes que eres. Puede tratarse de una imagen de daño, una duda que no te deja tranquila, o una idea que te resulta completamente ajena a cómo te ves a ti misma.

Lo primero que necesitas saber: son mucho más frecuentes de lo que se habla. La mente humana genera miles de pensamientos al día, y en cualquier persona, sin excepción, algunos de ellos son extraños, oscuros o perturbadores. La diferencia no está en tenerlos —eso le pasa a todo el mundo— sino en lo que haces después con ellos.

Un pensamiento intrusivo puede tomar muchas formas. Estos son dos ejemplos sobre los que te puedes informar: obsesiones sexuales y obsesiones religiosas.

Un pensamiento no es una intención

Esto es importante y quiero decirlo con toda claridad: tener un pensamiento intrusivo no significa que quieras que pase, que vayas a hacerlo, ni que diga nada sobre quién eres en el fondo. El contenido del pensamiento no te define. Lo que sí puede convertirse en un problema es la lucha por controlarlo, apartarlo o neutralizarlo, porque esa lucha es precisamente lo que hace que el pensamiento vuelva con más fuerza y más frecuencia.

Por qué cuesta tanto hablar de esto

Precisamente porque el contenido asusta o avergüenza, mucha gente lo guarda en silencio durante años, convencida de que es la única persona a la que le pasa algo así, o de que contarlo confirmaría algo terrible sobre ella. No es así. Es uno de los motivos de consulta más frecuentes, y de los que mejor responden a tratamiento cuando se abordan sin juicio.

Qué mantiene el problema activo

Cuanto más intentas apartar un pensamiento intrusivo, comprobar que "no va a pasar nada", o buscar la tranquilidad de otra persona, más espacio ocupa. Son intentos completamente lógicos —cualquiera haría lo mismo— pero terminan alimentando el ciclo en lugar de resolverlo. Es la misma lógica que subyace al TOC de comprobación.

Qué hacer si te reconoces en esto

No necesitas cargar con esto en silencio, ni resolverlo tú sola. En consulta trabajamos identificando qué ciclo se ha instalado —qué intentas hacer para tranquilizarte y qué efecto tiene realmente— y lo desmontamos de forma progresiva, pactada contigo y sin exponerte a nada para lo que no estés preparada.

Si llevas tiempo cargando con esto en silencio, la primera consulta es gratuita, en Chamberí o por videollamada.

Puedes conocer más sobre cómo trabajo esto en mi página de tratamiento de TOC y pensamientos intrusivos.


Mónica Manrique, psicóloga colegiada M-22681.


Foto de Gaspar Uhas en Unsplash

 

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Mónica Manrique - Psicóloga en Madrid

Escrito por

Mónica Manrique

Psicóloga colegiada especializada en terapia breve estratégica. +15 años ayudando a personas a superar la ansiedad, la depresión y los problemas de autoestima.

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