La procrastinación rara vez es pereza: suele ser miedo disfrazado —a equivocarte, a no estar a la altura, a que el resultado no sea perfecto—. Cuanto más esperas a "sentirte preparada", más se refuerza el bloqueo.
Trabajamos identificando qué evita realmente la procrastinación y diseñando pasos de acción concretos y pequeños, que rompan el círculo sin necesidad de esperar a tener toda la motivación resuelta antes de empezar. Presencial u online.
Puedes leer más sobre esto en el blog: procrastinación: por qué casi nunca es pereza, tengo miedo a equivocarme y me cuesta tomar decisiones.
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